El maridaje de los frutos secos con las carnes viene de antiguo y es adecuado y sabroso en todas sus variantes. En esta receta se presentan ambos vestidos con el blanco ropaje de una salsa suave que da al plato su razón de ser.

Ingredientes para 4 personas

  • 600 g de pechuga de pavo cortada en lonchas
  • 2 cucharadas de nueces peladas
  • 80 gramos de mantequilla
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 30 gramos de queso rallado
  • 500 ml de leche
  • 2 cucharadas de crema de leche
  • 1/2 vaso de vino blanco seco
  • Harina
  • Sal y pimienta en grano

Modo de preparación

Golpear las pechugas con un mazo de ablandar carne y pasarlas por harina, calentar en una sartén antiadherente 30 gramos de mantequilla y el aceite; a continuación dorar las lonchas de pavo por ambos lados. Condimentar con un poco de sal y pimienta recién molida y rociar con el vino. Cuando éste se haya evaporado, retirar las lonchas y disponerlas alineadas en una fuente refractaria engrasada con mantequilla.

Preparar la salsa en un cazo pequeño. Derretir la mantequilla restante, agregar 50 gramos de harina, remover para evitar que se formen grumos y desleír con la leche. Seguir removiendo con una cuchara de madera hasta que la salsa se haya espesado.

Condimentar con un poco de sal y pimienta recién molida. Agregar las nueces desmenuzadas, la crema de leche y el queso rallado.

Verter la salsa bien caliente sobre las lonchas de pechuga, introducir la fuente en el horno precalentado a 180 grados centígrados durante unos minutos y servir enseguida en el mismo recipiente de cocción.

Nota

La salsa de nueces de esta receta se prepara a base de leche; que es un alimento básico rico en proteínas, glúcidos y grasas; si es entera contiene prácticamente todas las vitaminas, de los minerales destacan el calcio y el fósforo, indispensables para el mantenimiento de los huesos Las nueces son ricas en proteínas vegetales, así como en grasas insaturadas. Las calorías totales de este plato son algo elevadas.